Hablar de criminología resulta un tanto complicado, ya que es una ciencia que se basa en el conocimiento de otros campos de estudio, es decir, para poder alcanzar su objetivo -intentar comprender el comportamiento delictivo, sus causas, la reacción social que ante él existe y las posibles formas de prevenirlo- necesita adentrarse en ciencias humanísticas como el derecho, la antropología, la psiquiatría, la historia, la psicología, entre otros. Esto hace que quien se sumerja en el mundo del estudio criminológico no obtenga una completa especialización en un ámbito específico y que la criminología sea en muchos casos considerada una rama de otras disciplinas e incluso al criminólogo se le llegue a llamar o a considerar “aprendiz de todo, especialista en nada” Pero esta falta de especialización o esta búsqueda de conocimiento en diferentes áreas se debe a que el comportamiento humano es infinito y en muchos sentidos inexplicable y por lo tanto la aparición de la criminalidad no tiene una explicación única, sino que es un fenómeno que en cada individuo se da de manera diferente y particular He ahí el principal obstáculo de la Criminología, pues resulta imposible crear leyes generales que puedan explicar las razones por las cuales algunas personas se comportan de una u otra manera.

La criminología es una disciplina relativamente nueva, obtiene su nombre apenas en el siglo XIX y se puede decir que su fama a nivel mundial se ha dado de manera bastante lenta. Existen en el mundo sólo nueve escuelas de Criminología, de las cuales, dos se encuentran en Latinoamérica, una en México y la otra en Venezuela. El hecho de que haya tan pocas escuelas a nivel mundial, hace que esta ciencia sea muy poco conocida y de hecho aún se le confunda con la Criminalística, lo cual resulta ser bastante frustrante para quienes se sumergen en el estudio criminológico.

Existen muchas teorías que intentan explicar las causas o los orígenes de la criminalidad, la mayoría de ellas son bastante interesantes, de hecho el campo teórico de esta ciencia resulta ser bastante llamativo, sin embargo, lo que es realmente difícil en la criminología es su práctica, el campo de acción del criminólogo está rodeado de crímenes y criminales, víctimas, posibles víctimas, posibles criminales y situaciones cargadas de estrés que hacen del ejercicio de la criminología una tarea bastante complicada y muchas veces frustrante.

Otra complicación al momento de intentar establecer leyes para tratar algunos comportamientos delictivos, es el hecho de que la definición de delito no es constante, se modifica en el tiempo y en el espacio, encontrando así que lo que en algunos países es considerado un crimen o es legalmente penalizado, en otros países sencillamente no lo es.


Aún hoy, casi dos siglos después de su aparición, la criminología sigue siendo subestimada e incomprendida. Sin embargo ha ganado algo de terreno en países caracterizados por altos índices de delincuencia, pues en ellos se comprende que el fenómeno de la criminalidad es difícil y confuso y que por lo tanto se necesita estudiarlo y comprenderlo para poder disminuirlo. He aquí otra de las dificultades de esta disciplina; la criminalidad nunca podrá ser erradicada completamente, siempre existirán reglas y con ellas quien, por múltiples razones, buscará infringirlas, no existe entonces una respuesta contundente por parte de la criminología ante la pregunta de cómo acabar con la criminalidad? Sencillamente no hay una fórmula para eso, lo cual le quita credibilidad a esta disciplina que parece entonces ni siquiera ser capaz de lograr su cometido y resultando incluso ser vista como inútil para algunos.

Sin embargo, tras muchos traspiés y tras la mirada negativa de muchos escépticos, la criminología y sus estudiosos continúan la incesante búsqueda de hacer este mundo un poco menos peligroso.